Regalar por Navidad es una tradición, pero la mantenemos porque nos hace sentir bien. Sin embargo, lo material no siempre se aprovecha y además tiene un gran coste medioambiental. Por eso, este año te proponemos regalar clases de defensa personal.
Esta Navidad: cambia lo material por algo que de verdad sirve
Durante las fiestas navideñas, cualquier objeto nos vale con tal de no ir con las manos vacías. Ropa, dispositivos electrónicos, entretenimiento y una lista interminable. Pero si somos objetivos, en muchas ocasiones caen en el olvido demasiado pronto o ni siquiera llegamos a usarlos. Por tanto, en lugar de acumular más cosas, ¿por qué no invertir en bienestar, autocuidado y autonomía?
Los objetos están condenados a romperse o dejar de funcionar. Pero todo aquello que aprendemos permanece y, además, nos sirve para desarrollar el cuerpo, la mente o habilidades que podemos aplicar a diferentes planos de nuestra vida.
Las clases de defensa personal son una inversión en autoestima, bienestar y seguridad. Y son un regalo útil y duradero que ofrece libertad. Aunque el objetivo siempre sea no tener que llegar a aplicar en la práctica lo que se aprende, el simple conocimiento cambia cómo nos sentimos.
Clases de defensa personal: transforma tu cuerpo y tu mente
Las clases de defensa personal mejoran nuestras habilidades físicas. Pero también fortalecen la mente y nos dan herramientas para actuar con confianza. Si bien cualquiera puede aprender, suelen estar enfocadas a las mujeres, por ser las principales víctimas de las agresiones. En cualquier caso, los beneficios que obtendrás son los siguientes:
Empoderamiento y autoconfianza
Cuando aprendes a defenderte, dejas de sentirte vulnerable. La práctica enseña habilidades concretas para responder ante una agresión o simplemente para prevenirla. Es decir, que aumentará tu sensación de control y seguridad. Es muy frecuente que sientas cómo crece tu autoestima después de comenzar con las clases, tal y como sucede con cualquier entrenamiento.
Mejora física y agilidad
Este tipo de clases combinan técnica con ejercicio físico, por lo que podrás mejorar coordinación, resistencia, fuerza y agilidad. Es un entrenamiento completo, pero no solo por las distintas habilidades físicas, sino porque también mejora la capacidad de reacción.
Conciencia del entorno y prevención
Una parte esencial de la defensa personal es aprender a leer el entorno, mantenerse alerta, anticipar situaciones de riesgo y tomar decisiones rápidas bajo presión. Esta conciencia mejora la seguridad en el día a día en cualquier contexto.
Fortaleza mental y control emocional
Además de saber moverse, el objetivo es ganar confianza en la propia persona. La defensa personal te ayuda a lidiar con el miedo, a desarrollar autocontrol y a responder sin pánico en situaciones tensas.
Sentido de comunidad y apoyo
Entrenar con otras mujeres o compañeros crea un entorno de solidaridad, compañerismo y respeto. Y cuando se comparte aprendizaje y experiencias, se fortalece la red de apoyo, que también incide en la autoestima.
En Warriors Barcelona, ofrecemos clases de defensa personal, con técnicas sencillas de ejecutar, pero eficaces. Además, tenemos clases específicas para mujeres. Este año, regálate seguridad. Nuestro regalo para ti es que puedes venir gratis a una clase de prueba.