Cada arte marcial tiene su propia filosofía, su ritmo y su sistema de entrenamiento. Si estás tratando de decantarte por una, pero sigues sin tenerlo claro, hoy te sacamos de dudas explicándote las características de las más populares.
¿Qué arte marcial elegir según tus preferencias?
A simple vista, la mayoría de artes marciales nos pueden resultar muy parecidas. A grandes rasgos, suelen consistir en dar golpes y en aprender técnicas de defensa con mucha disciplina y esfuerzo. Pero esto es solo la superficie, y tampoco es del todo cierto.
En realidad, cada arte marcial se centra en un objetivo diferente, utiliza una parte del cuerpo concreta y tiene sus propios movimientos y técnicas. Por tanto, también hay diferentes en el nivel de intensidad o en la metodología de aprendizaje, que puede ser por combates o con estructura. Para ayudarte a decidir, a continuación te explicamos en qué consisten las cinco disciplinas principales.
Karate: disciplina y precisión
El karate es un arte marcial muy técnico, con estructura y en el que se avanza de manera progresiva, con cinturones que cambian de color. Utiliza los golpes de puño y pierna, así como desplazamientos y katas, que son las secuencias técnicas. Se puede aprender a cualquier edad, y es interesante para mejorar la coordinación, del autocontrol y la concentración. Además, fomenta valores como el respeto y la constancia.
Kickboxing: intensidad y cardio
Si más que técnica, lo que te apetece es un entrenamiento dinámico e intenso que mejore tu condición física al tiempo que aprendes a defenderte, te puede gustar el kickboxing. Aquí se combinan los golpes de boxeo con patadas, y el ritmo suele ser alto. El trabaja cardiovascular es elevado, por lo que aumentarás la resistencia en poco tiempo y mejorarás el tono muscular. También es perfecto para liberar estrés.
Boxeo: estrategia y reflejos
Similar al anterior, el boxeo se centra exclusivamente en los puños, con desplazamientos y defensa. Aunque puede parecer un arte marcial simple, es muy técnico y se necesita estrategia. Por tanto, se trabajan los reflejos y la coordinación entre el ojo y la mano. También la capacidad aeróbica y la agilidad mental.
Brazilian Jiu-Jitsu: técnica sobre fuerza
El Brazilian Jiu-Jitsu (BJJ) trabaja con combates, pero en el suelo. Por eso, el aprendizaje gira en torno a las palancas y las posiciones que permiten dominar al oponente. Es una disciplina muy técnica en la que se necesita tanto estrategia como paciencia. Funciona bien cuando se busca aprender defensa personal y a controlar situaciones sin fuerza bruta.
Muay Thai: potencia y resistencia
El Muay Thai, o arte de las ocho extremidades, trabaja con puños, patadas, rodillas y codos. El entrenamiento es intenso y completo, pero precisamente por eso es bastante exigente y se requiere de cierta forma física. En las clases, se trabaja la potencia y la resistencia, con combates.
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