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Si te gustaría perder peso y mejorar tu resistencia física y mental, las artes marciales pueden serte de ayuda. Hoy te contamos la eficacia del cardio del kickboxing para adelgazar potenciar tu salud cardiovascular. 

¿Qué es el kickboxing y en qué consiste?

El kickboxing es una disciplina que combina técnicas de boxeo con artes marciales. Por tanto, es un entrenamiento completo que involucra a todo el cuerpo. Durante estas sesiones, vas a necesitar tanto fuerza como agilidad, ya que se trabaja con golpes de puño, patadas, desplazamientos y combinaciones.

Pero aunque desde fuera dé la sensación de que solo se trata de dar golpes, entrena la coordinación, la velocidad de reacción y la resistencia cardiovascular. Por eso, más allá de su faceta deportiva, el kickboxing es un ejercicio de alto impacto que quema energía y mejora la condición física general.

Las clases suelen seguir una estructura concreta. Primero el calentamiento, luego práctica de técnicas, trabajo por parejas o con saco y un bloque final de acondicionamiento físico. Gracias a esta variedad, se trata de una disciplina que suele hacerse amena. Por tanto, si te aburren los gimnasios y además de la forma física y perder peso, quieres aprender habilidades, el kickboxing puede ser lo que buscas. 

Otro de los beneficios del kickboxing es que es una actividad que se adapta a todos los niveles. No importa si no tienes experiencia en artes marciales, es suficiente con tener ganas de moverse y dejarse guiar por un instructor. Poco a poco, se gana confianza y los movimientos van fluyendo con mayor naturalidad.

¿Por qué es eficaz el kickboxing para adelgazar y mejorar la salud cardiovascular?

El kickboxing para adelgazar es eficaz porque es un entrenamiento que dispara el pulso desde los primeros minutos y mantiene al cuerpo en constante movimiento. Es decir, que el sistema cardiovascular trabaja con intensidad y, con ello, quema energía y se mejora la resistencia. 

No obstante, hay que hacer una aclaración. No existen clases milagrosas para perder peso o quemar grasa. Para conseguir resultados, además de entrenar con regularidad y con cierta intensidad, hay que cuidar la alimentación, tener un buen descanso y seguir hábitos saludables. Y en cualquier caso, el objetivo no debería ser solo bajar de peso, sino ponerse en forma, ganar salud y disfrutar del proceso.

Mejora de la capacidad aeróbica

Las combinaciones de puños y patadas, junto con los desplazamientos rápidos, hacen que el corazón trabaje a un ritmo elevado durante toda la sesión. Este esfuerzo constante fortalece el músculo cardíaco y mejora la circulación sanguínea, por lo que aumenta la capacidad aeróbica. 

Aumento del gasto calórico

Un entrenamiento de kickboxing puede quemar entre 600 y 800 calorías por hora. Esa alta demanda energética lo convierte en un gran complemento dentro de un plan para perder peso. Y por su intensidad, este deporte mantiene el metabolismo activo incluso después del entrenamiento.

Reducción de la presión arterial y mejora del colesterol

Practicar kickboxing con regularidad ayuda a reducir la presión arterial y a equilibrar los niveles de colesterol. No solo previene problemas cardiovasculares, sino que incrementa la energía. Pero son beneficios que se ven con el tiempo.

Control del estrés y salud del corazón

El kickboxing es también una válvula de escape emocional. Cuando golpeamos un saco, se descarga tensión, se liberan endorfinas y se reduce el nivel de cortisol, la hormona del estrés. En consecuencia, se mejora el estado de ánimo y la salud cardiovascular. 

Si quieres hacer kickboxing para adelgazar y ponerte en forma, ven a una clase en Warriors Barcelona. Nuestra metodología hará que las clases sean amenas, pero eficaces.