Para ver resultados en los entrenamientos, ya se trate de artes marciales o de cualquier deporte o afición, se necesita constancia y un estímulo adecuado. Sin embargo, la alimentación tiene un papel clave. No solo para el desarrollo, sino también para la recuperación muscular.
La alimentación como aliada en la recuperación muscular
Después de entrenar, el cuerpo necesita reparar las fibras musculares que ha trabajado, reponer energía y reducir la inflamación que el propio esfuerzo genera. Durante este proceso, el cuerpo necesita descanso, pero también una alimentación adecuada que aporte todos los nutrientes.
Las proteínas son las encargadas de reconstruir el músculo, los hidratos de carbono recargan los depósitos de glucógeno y algunos micronutrientes favorecen la regeneración celular. Si falta alguno de elementos o las cantidades son insuficientes, la recuperación se puede ver ralentizada, la fatiga se va acumulando y aumenta el riesgo de lesionarse.
Alimentos para recuperarte en menos tiempo
El secreto del éxito ante cualquier tipo de entrenamiento es una combinación de planificación y personalización de las sesiones, descanso y una buena base alimentaria que tenga en cuenta la recuperación muscular. A continuación te dejamos cinco alimentos que pueden acelerar este proceso.
Huevos
El huevo es una fuente de proteína de alto valor biológico, rica en aminoácidos esenciales necesarios para la reparación muscular. Además, contiene grasas saludables y vitaminas que intervienen en procesos de regeneración. Puedes consumirlos después del entrenamiento o dentro de una comida principal, para reconstruir el tejido muscular de una forma eficiente.
Salmón
El salmón aporta proteína de calidad y es rico en ácidos grasos omega-3. Estos tienen un efecto antiinflamatorio que puede reducir las molestias musculares que sentimos después de realizar ejercicio intenso. Incluir pescado azul en la alimentación varias veces por semana acelera la recuperación muscular y se mejora la salud de las articulaciones.
Plátano
El plátano es un clásico porque repone la energía con rapidez. Es una excelente fuente de hidratos de carbono de fácil digestión y, además, contiene potasio, que es un mineral necesario para el buen funcionamiento muscular. Es conocido porque ayuda a prevenir los calambres y a restablecer el equilibrio electrolítico que se va perdiendo cuando entrenamos.
Yogur natural o kéfir
Los lácteos fermentados tienen proteínas, carbohidratos y probióticos. Por tanto, no solo favorecen la recuperación muscular, sino que mejoran la salud digestiva. Es decir, que contribuyen en la correcta absorción de los nutrientes. Dos opciones prácticas son el yogur natural o el kéfir, que puedes tomar después de entrenar o como parte de tu desayuno.
Frutos secos
Frutos secos como las almendras, las nueces o las avellanas aportan grasas saludables, minerales como el magnesio y antioxidantes. Estos nutrientes ayudan a reducir la inflamación y a que los músculos se relajen. No obstante, se deben consumir con moderación, porque suelen ser muy calóricos y también pueden contener grasas saturadas. Un puñado al día como snack es suficiente.
Cuidar la alimentación es indispensable tanto si practicas deporte como si no. En este último caso, te animamos a venir a Warriors Barcelona. Ofrecemos clases de artes marciales, pero también contamos con entrenador personal. Contacta con nosotros para más información o ven a una clase de prueba.