El entrenamiento HIIT es eficaz para mejorar la forma física en poco tiempo, ya que son sesiones cortas, pero muy intensas. Descubre cómo son estas clases para potenciar sus resultados.
¿Qué es el entrenamiento HIIT y cuáles son sus beneficios?
El entrenamiento HIIT (High Intensity Interval Training), que se traduce como entrenamientos con intervalos de alta intensidad, son sesiones en las que se van alternando períodos cortos de esfuerzo muy intenso con recuperaciones rápidas o descansos activos. Por ejemplo, 25 segundos de un ejercicios con 10 de recuperación. La intensidad se debe adaptar al nivel de cada persona para evitar agotarse desde los primeros minutos.
Este formato trabaja el sistema cardiovascular y muscular en sesiones relativamente cortas. De ahí que sean una opción interesante para quienes quieren ponerse en buena forma, pero disponen de poco tiempo. Y puesto que la frecuencia cardíaca se eleva en gran medida en los intervalos intensos, el cuerpo continúa consumiendo energía aunque el entrenamiento ya haya terminado. Es el efecto afterburn.
Otro de sus beneficios es que mejora la resistencia y la capacidad cardiovascular con bastante rapidez. Y si se combina con movimientos funcionales o ejercicios inspirados en artes marciales, se puede desarrollar también potencia, coordinación y capacidad de reacción.
Consejos para potenciar resultados en un HIIT
Un entrenamiento HIIT de 30 minutos puede ser muy eficaz, siempre y cuando la clase esté bien organizada, se mantenga una buena técnica en los movimientos y se tenga capacidad para mantener la intensidad. Si nunca se han hecho estas sesiones, es conveniente comenzar progresivamente.
La técnica importa más que la velocidad
Si bien se intenta hacer el mayor número posible de repeticiones, no hay que sacrificar la técnica. De lo contrario, perdemos la eficacia del ejercicio y aumentamos el riesgo de lesionarnos. Si hay movimientos explosivos, hay que controlar toda la ejecución y mantener una postura correcta.
Controla los tiempos de trabajo y descanso
El HIIT funciona precisamente porque se equilibra el esfuerzo con la recuperación. Si descansas demasiado, reduces la intensidad total, pero si no lo haces, el rendimiento descenderá con rapidez porque no recargas el oxígeno. El truco está en ajustar los intervalos según tus objetivos y forma física.
Trabaja grandes grupos musculares
Los movimientos más populares son burpees, golpes combinados, desplazamientos, sentadillas o saltos, porque tienen una mayor demanda cardiovascular y muscular. Aumenta el gasto energético y mejora la eficiencia de la sesión en poco tiempo.
La intensidad en los intervalos debe ser real
Si tu esfuerzo es cómodo o llevadero, no es entrenamiento HIIT. Los períodos de intensidad se deben sentir como realmente exigentes, aunque siempre dentro de un nivel seguro y controlado. De ahí que se recomiende tener cierta forma física. Si puedes hablar en los esfuerzos, la intensidad es demasiado baja.
Varía las sesiones
Si siempre repites los mismos ejercicios cada semana, limitas el progreso. Cambia también los tiempos, el tipo de estímulo y el formato de clase para evitar que el cuerpo se adapte y quedarnos estancados. Al ser entrenamientos duros, la variedad también te ayudará a mantener la motivación a largo plazo.
En Warriors Barcelona, ofrecemos clases de diferentes artes marciales y también contamos con entrenador personal. Si quieres ponerte en forma en poco tiempo y además aprender a defenderte, estás en el mejor centro para aprender. ¡Ven a una clase de prueba!