Aprender cómo respirar en kickboxing puede ayudarte a mantener el ritmo durante los entrenamientos que, como sabrás suele ser bastante intenso. Además de controlar mejor el esfuerzo, la técnica también te resultará más fácil.
¿Por qué debemos aprender a controlar la respiración en artes marciales?
En una clase de kickboxing, el cuerpo trabaja de forma intensa, puesto que se alternan momentos de mucho esfuerzo con otros de recuperación. Para realizar los golpes, los desplazamientos y las combinaciones se necesita energía, pero también coordinación. Si la respiración se acelera demasiado o si la contenemos durante los ejercicios, la sensación de fatiga puede aparecer antes.
En cualquier deporte, la respiración debe acompañar los movimientos para mejorar el rendimiento, pero es también una ayuda para mantener la atención en la técnica. La buena noticia es que no hay que modificar la forma en la que respiramos, sino mantener el control del ritmo.
Cómo respirar en kickboxing para mantener el ritmo
Si quieres aprender cómo respirar en kickboxing, a continuación te dejamos algunos consejos. La respiración se puede entrenar igual que la técnica, pero sé consciente de que en las primeras clases, tendrás que estar pendiente de ella hasta que se convierta en una práctica natural que integres con los movimientos.
Coordina la respiración con los golpes
El aire se suele expulsar cuando ejecutamos un golpe, puesto que es un movimiento intenso. Pero no se trata de soltar el aire como lo hacemos normalmente, sino de expulsarlo de golpe, como un pequeño soplido al dar un puñetazo o una patada. Entre ellos, respiramos como siempre.
Evita contener el aire
A veces, cuando estamos concentrados en una combinación nueva, dejamos de respirar durante unos segundos sin que nos demos cuenta. Esta costumbre puede aumentar la sensación de esfuerzo, por lo que terminaremos más cansados. Lo más eficaz es mantener una respiración continua, sobre todo si ya conoces la secuencia que estás haciendo.
Respira de forma más tranquila durante las pausas
Los descansos entre ejercicios o asaltos te servirán para recuperar el control de la respiración. En estos momentos, no debemos intentar hacer inspiraciones muy grandes y rápidas, sino que el objetivo es recuperar de forma progresiva un ritmo que nos resulte cómodo, mientras nos preparamos para la siguiente ronda.
No fuerces una respiración demasiado profunda
Respirar más no significa que estemos respirando mejor. Las respiraciones que son exageradamente profundas y rápidas no siguen el ritmo natural y, por eso, nos resultan incómodas. Lo importante durante el entrenamiento es que la respiración acompañe al esfuerzo sin convertirse en una preocupación más.
Practica primero con ejercicios sencillos
Las combinaciones básicas son las mejores aliadas para prestar atención a la respiración. Cuando ya puedas coordinar golpes, desplazamientos y respiración sin pensarlo demasiado, podrás trasladar esa sensación a ejercicios más intensos. El objetivo es que respirar correctamente termine siendo algo automático.
Si quieres aprender cómo respirar en kickboxing, puedes venir a las clases de Warriors Barcelona. Trabajamos la técnica, la condición física y la coordinación con un entrenamiento guiado, pero te enseñaremos también pequeños trucos para mantener el ritmo y evitar cansarte demasiado pronto.