La flexibilidad para artes marciales es una gran aliada para algunos movimientos, como las patadas altas. No obstante, no es esencial si estás empezando. Con la práctica y estos consejos, poco a poco irás mejorando tu amplitud.
¿Es necesario tener flexibilidad para las artes marciales?
La flexibilidad resulta útil en muchas disciplinas marciales, sobre todo en las que tienen posiciones o movimientos amplios, como las patadas, ya que hay que llevar una articulación a un determinado rango.
Cuando se tiene una buena capacidad de elongación muscular, resulta más fácil conseguir esas posiciones sin sentir demasiada tensión. Sin embargo, salvo que se sea muy flexible por constitución, lo normal es que sea una habilidad que hay que trabajar. Por tanto, se trata de realizar ejercicios que ayuden a mejorar desde el nivel actual.
Hay que tener en cuenta también que flexibilidad y movilidad no son equivalentes. La primera se refiere a la capacidad de los músculos y otros tejidos para lograr un rango de movimiento determinado. La segunda implica poder utilizar ese rango de forma activa y con control. Lo ideal es entrenar tanto la movilidad como la flexibilidad para artes marciales.
Cómo mejorar tu flexibilidad si practicas artes marciales
Para mejorar la flexibilidad para artes marciales, no hace falta añadir sesiones largas de estiramientos; puedes incorporar los siguientes consejos a tu rutina.
1. Estira después de calentar
Los estiramientos funcionan mejor cuando el cuerpo ya está caliente, así que puedes reservar los más mantenidos para después del entrenamiento. Antes de empezar, el calentamiento y algunos ejercicios de movilidad dinámica son suficientes para preparar el cuerpo.
2. Trabaja los músculos que más utilizas
Las necesidades cambian según el deporte. Si en tu disciplina se trabajan las patadas, entonces tendrás que centrarte en las piernas y la cadera, ya que estas son las zonas de tu cuerpo que necesitarás en tus técnicas.
3. Avanza sin llegar al dolor
Un estiramiento puede generar tensión o una sensación de tirantez, pero el dolor no indica que estés consiguiendo mejores resultados. Si fuerzas demasiado, puedes irritar los tejidos y provocar una elongación muscular. Puesto que tendrás que parar de entrenar, es preferible hacer progresiones suaves.
4. Sé constante con los estiramientos
Para aumentar la flexibilidad hay que ser constantes, puesto que es un progreso a medio y largo plazo. Unos minutos varias veces por semana son más útiles que una sesión muy intensa de forma ocasional. También debes darle tiempo al cuerpo para adaptarse antes de intentar aumentar de nuevo el rango.
5. Combina flexibilidad con fuerza y movilidad
Poder alcanzar una posición no significa necesariamente que puedas utilizarla durante una técnica. El trabajo de fuerza ayuda a controlar el movimiento, pero son los ejercicios de movilidad los que te permitirán practicar activamente esos rangos. Combinar las tres capacidades resulta más útil que centrarse únicamente en estirar.
En las clases de artes marciales de Warriors Barcelona trabajarás estas capacidades mientras aprendes las técnicas propias de cada disciplina. No hace falta esperar a ser flexible para empezar: puedes partir de tu nivel actual y mejorar progresivamente con la práctica.