Las clases de karate para niños en Barcelona son una de las actividades extraescolares favoritas, ya que además de hacer ejercicio, los peques aprenden valores como la disciplina y el autocontrol. Pero, ¿sabes escoger centro?
¿Qué se aprende en las clases de karate infantil?
Las primeras clases de karate constan de ejercicios sencillos que tienen como objetivo que los menores empiecen a desarrollar sus habilidades físicas y personales. No obstante, van adaptados a cada grupo, que en este caso, además de la experiencia, tiene en cuenta la edad.
Aunque los beneficios de las artes marciales son múltiples, el avance es progresivo. Antes de comenzar con técnicas de cierta complejidad, tendrán que aprender a controlar sus movimientos, seguir las instrucciones de los monitores y desenvolverse dentro de la clase.
Si concretamos un poco más, en una sesión infantil de karate se trabaja lo siguiente:
• Posiciones y desplazamientos básicos.
• Primeras técnicas de golpeo y bloqueo.
• Coordinación, equilibrio y psicomotricidad.
• Juegos orientados a mejorar los reflejos y la agilidad.
• Respeto por el resto del alumnado y el profesorado.
• Disciplina y cumplimiento de las normas de la clase.
• Concentración y capacidad de atención.
Para que mantengan el interés y las clases les resulten amenas, el aprendizaje técnico se va alternando con actividades más dinámicas. Por tanto, van aprendiendo mientras se divierten. A medida que pasan los meses, irán ganando confianza en sí mismos, y con cada movimiento nuevo, cada examen de grado y cada objetivo que hayan conseguido, mejorarán su autoestima y tendrán motivación suficiente para continuar aprendiendo.
Karate para niños en Barcelona: ¿cómo elegir un buen gimnasio?
Si te interesan las clases de karate para niños en Barcelona, el siguiente paso es encontrar un centro deportivo donde puedan aprender. Cada uno tendrá su propia metodología de trabajo, por lo que antes de escoger uno, es conveniente fijarse en quiénes imparten las clases, qué enseñan y cómo.
Los profesores deben tener la cualificación necesaria y estar acostumbrados a trabajar con menores. En cuanto al contenido, es importante que sepan enseñar la técnica, pero también que puedan crear un ambiente seguro y de respeto, al que los peques tengan ganas de volver.
También se recomienda preguntar el número total de alumnos en cada sesión, el estado de las instalaciones y la forma en que se organizan las clases. Cuanto más reducidos sean los grupos, más fácil será adaptar el aprendizaje a cada niño y asegurarse de que progresa.
En Warriors Barcelona, seguimos una metodología propia en nuestras clases de karate infantil. Tenemos un programa psicopedagógico, en el que una psicóloga hace un seguimiento individualizado de cada menor a través de herramientas de comunicación con la familia. Los grupos van desde los 2-3 años hasta los 14, siempre con un ambiente seguro y respetuoso en el que reina el compañerismo.
Si quieres venir a probar las clases de karate para niños en Barcelona, puedes reservar una de prueba en cualquiera de nuestros dos centros. Tienes toda la información en la web. ¡Te esperamos!