Las artes marciales suelen iniciarse en la infancia, como una actividad extraescolar que se convierte en un propósito. Sin embargo, sus principios y beneficios también se pueden adquirir a una edad más avanzada. Hoy te contamos por qué empezar karate de adulto.
¿Por qué se puede empezar karate de adulto?
El karate, como el resto de artes marciales y deportes, requiere de años para avanzar en los conocimientos y habilidades. Pero eso no significa que haya una edad límite para comenzar a aprender.
Igual que sucede con otras actividades como salir a correr o apuntarse a un gimnasio, no es necesario tener experiencia previa o una condición física determinada para practicar karate. El aprendizaje es progresivo y cada persona avanza a su propio ritmo y según sus capacidades.
Este tipo de entrenamiento tiene una parte de fuerza y resistencia, pero también se requiere coordinación, movilidad, concentración y control del cuerpo. Por eso, más que la forma física, se trata de ser constantes con la técnica y la precisión de los movimientos. Además, también suponen un reto mental.
Si estás pensando en empezar karate de adulto, estos son algunos de los beneficios que obtendrás:
- Mejora tu condición física. En las clases, se hacen ejercicios variados para trabajar resistencia, fuerza, movilidad y coordinación.
- Mayor control corporal. Los movimientos técnicos que se aprenden mejoran el equilibrio, la postura y la capacidad de control sobr el propio cuerpo.
- Menos estrés. Además de por las dinámicas de los movimientos, el hecho de tener que concentrarse en ellos hace que la mente desconecte de las preocupaciones del día a día.
- Disciplina y constancia. Para progresar en karate, se necesita practicar continuamente e ir superando pequeñas metas.
- Confianza y seguridad. Saber artes marciales aumenta la seguridad en uno mismo y en las capacidades con las que se cuenta.
Da el primer paso en Warriors Barcelona
En Warriors Barcelona, puedes empezar karate de adulto sea cual sea tu nivel. Puesto que esta disciplina divide los niveles por los colores de los cinturones, se puede empezar desde el que se ha alcanzado, incluso si no se tiene todavía ninguno.
La prioridad de nuestras clases es crear un espacio donde se pueda aprender sin prisa, pero sin pausa. Para ello, combinamos la técnica con la preparación física y ponemos en práctica los valores de las artes marciales.
Trabajarás desplazamientos, coordinación, movimientos técnicos y ejercicios específicos de la disciplina. Pero también puedes aprender de otras como el kickboxing o el muay thai porque el objetivo lo pones tú. Y en cuanto al ambiente, hacemos énfasis en el respeto, el autocontrol, la superación personal y el compañerismo. Porque los valores de estas disciplinas se consolidan con la práctica.
Si quieres iniciarte en esta disciplina o en las artes marciales en general, solo tienes que reservar tu clase de prueba con nosotros.